viernes, 3 de abril de 2009

De vuelta...

La ultima vez que escribí una entrada, no pude publicarla y este blog quedo en el olvido.

Bradbury, en su libro zen en el arte de escribir, dice que hay que escribir 1000 palabras diarias para estar en forma y yo no escribo ni una.

Anoche soñe que volaba, era bonito pero muy miedoso, como escribir sobre los sueños???

Definitivamente, tengo que ejercitarme. Me paso el tiempo buscando excusas para no hacer lo que tengo que hacer, escribir la tesis, poner al día este blog, me imagino si, escribiendo la tesis, contando historias, pero desafortunadamente imaginarse no basta, y como dice Woody, hay que hacerlo y ya esta. Hay que disciplinarse con el trabajo!

“Si quieres dominar algo no puedes perder el tiempo quejándote o poniéndote excusas a ti mismo. Tienes que hacerlo y punto. Yo tengo que ir todos los días, situarme, pensar en lo que estoy haciendo y dedicar 45 minutos a practicar con el clarinete porque quiero tocar. ¡Tengo que hacerlo! Si quiero escribir, pues me levanto por la mañana, cierro la puerta y escribo. No se trata de juntar papeles, o preparar el escritorio, apagar el teléfono o hacerte un café, no, tienes que escribir. Todo en esta vida pasa por ser una distracción de lo que realmente quieres hacer. Hay miles de distracciones”

Creo que no hay mucho más que agregar, o si, termino este post tomando prestadas las palabras de Bradbury:

“Trabajar bien y constantemente es mantener en condición óptima lo que se ha aprendido y se sabe”

Alimentarse bien es crecer.

Creo que me encuentro en un estado grave de desnutrición.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Love Letter

Esta fue la peli que vi anoche. Esta fue la peli que me hizo llorar. Una chica que había perdido a su novio en una accidente de escalada se enfrenta dos años después a la montaña que se lo llevo… ¿Cómo estas? pregunta y lo único que escucha es el eco de su propia vos. Vuelve a preguntar, ahora más fuerte, con más ganas, grita una y otra vez ¿Cómo estas? y nada, nada… silencio.

Que difícil es aceptar que ya no volverás a escucharlo. Que difícil es aceptar que ya no estas papá.

El ruido de las ambulancias me inquieta… pero este es otro tema, para otro post.

viernes, 19 de septiembre de 2008

La peli que me vi anoche


Una película sobre los caminos dejados atrás, tres hermanos que emprenden un viaje a la India después de la muerte de su padre.
La última escena: corren tras un tren, cargados con las maletas que un día pertenecieron a su padre y se dan cuanta, que si no las tiran, no podrán nunca alcanzar ESE tren.

Acto liberador ese de tirar las maletas… y seguir adelante. Las maletas se quedan, pero ellos suben al tren. Las películas pueden tocarte o no en la medida que muchas veces son estas el espejo de tus propios dramas personales.
Hay que caminar por el mundo mas ligeros de equipaje, tirar las maletas y seguir adelante!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La ultima peli que me vi


Me falta disciplina hasta para esto.

Tiempo sin escribir, hace una más de una semana volví, hace 11 días para ser exactos. Si, 11 días he tenido para actualizar este blog, para escribir sobre las vacaciones y el regreso a casa, sobre el amor y el bicho seco, sobre el retomar actividades y el comienzo de un nuevo año académico (aquí el año empieza en Septiembre!) sobre las pelis que he visto, los sueños que he tenido y las cosas que he hecho. Y nada, no he escrito nada.

¿Digo que si? ¿Digo que no? Cuando tengo que tomar una decisión, espero que una vos salida no se de donde me diga que hacer, esa vos de mi imaginación-casualmente- tiene la misma vos de mi papa, esa misma vos que tengo grabada en un CD, que antes estaba en un cinta, una cinta del 78, donde se escucha mi llanto y la vos de mi papa calmándome…. Esta noche espero, como tantas otras, escuchar tu vos papá.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Blusa blanca, falda escocesa, medias blancas y zapatos rojos

El uniforme... me ponía el uniforme otra vez, camisa blanca, falda escocesa, medias blancas, zapatos rojos.
El armario, siempre desordenado, no encontraba las medias blancas. Me enfadaba, le preguntaba a nena, a mi mama le decía que teníamos que comprar medias blancas para este tipo de ocasiones (¿Qué ocasiones? me pregunto yo ahora). Las únicas que había estaban mojadas, Anita se las había puesto un par de días antes para ir al colegio, ¿Cómo es posible que solo tengamos un par de medias blancas para las dos? Y ahí estaba yo en mi sueño, buscando las medias blancas, de uniforme, para ir al colegio…

Siempre el colegio

Los recuerdos del colegio suelen visitarme repetitivamente en mis sueños. El bosque que limitaba con el club el campestre, el entablado, el salón de desarrollo sensorial, el bloque nuevo, los salones de preescolar…
Anoche, el colegio de mis sueños, era distinto; niños y niñas corrían por la manga, séptimo, no quedaba en el bloque nuevo, lo habían trasladado a los salones de arriba, los que dan al museo al castillo. Junto a recepción, un bloque gigante, el parque de las golosas había triplicado su tamaño y desde la pasarela, apenas se podía ver la iglesia al fondo… Las salita de profesoras de dibujo estaba clausurada y no podía encontrar a Rosita ni a Florencia.
Después empezaron a mezclarse los recuerdos de ayer y de hoy, Luca sentado en unas mesitas que estaban afuera de los salones nuevos junto a recepción, bebíamos cerveza, ¿seguro estábamos en el gimnasio los pinares?
En los sueños aparecen personajes en lugares equivocados, es como si se hubieras equivocado de set, a veces en la universidad, aparecen compañeras del colegio y viceversa, en el colegio, aparecen mis compañeros de universidad… ahora Luca.

¿Por que sueño tanto con el colegio? ¿Qué intenta decirme mi inconsciente? ¿Qué hay detrás de todos esos recuerdos?

Al repasar libretas y cuadernos viejos, leo mis sueños. Tenia una siquiatra que me hacia escribirlos todos, era un buen ejercicio para exorcizar fantasmas, pero lo que me sorprende es que los sueños de hace ya casi 7 años no difieren mucho de los de ahora, siempre el colegio… siempre el colegio.